A raíz de un experimento fallido, dos docenas de tiburones blancos se han adueñado de las costa de Hawai, donde ya han cometido varios asesinatos. Un experto cazador de tiburones captura a una hembra embarazada. Con la intención de convertir el parto en un gran evento publicitario, se traslada al tiburón a un acuario recién inaugurado.

Una vez allí, todo se descubrirá. La manada, a la que se sumará la cría tras conseguir escapar, se guía gracias a impulsos eléctricos. Incontrolables e imprevisibles, su destrucción será una misión suicida.