Aunque Los Angeles es una ciudad enorme, son incontables las veces que Gwen y Nick han estado a punto de chocar el uno con el otro. Pero no se conocen, y tanto mejor, poruqe aún no están preparados para apreciarse mutuamenre.

Gwen, que es una empedernida, ha puesto tantas ilusiones en la aparición de esa media naranja que le reserva el destino que le cuesta mucho bajar a la realidad de la vida cotidiana. Nick, aunque cunado se trata de su carrera es práctico como el que más, también tiene problemas con la realidad: se inventa historias sobre su vida. De hecho, ha utilizado esra técnica fabuladora para seducir a la ex actriz infantil Francesca Lansfield.

Ésta es una chica sexy, lista y perspicaz está enamorada de Nick, pero no consigue que él le responda con emoción. Debido a ello, se pone un poco celosa cuando Nick reacciona con vehemencia ante una serie de cartas al director aparecidas en la prensa. Estas cartas, que Gwen ha enviado de forma anónima, son un apasionado alegato en favor de la conservación de los históricos apartamentos ajardinados donde ella vive.

Casualmente Francesca es la dueña de la finca, y Nick como arquitecto, va a ser el artífice de su demolición. Las misivas consiguen que Nick se conmueva, debido a que en su niñez tuvo oportunidad de sufrir en sus carnes lo que es tener un hogar y perderlo.