Una muerte sin resolver y un gran diente de aspecto prehistorico consiguen reunir a un grupo insólito de investigadores en un lago apartado.
Los oficiales responsables de caza y fauna que son asignados al caso, Jack Wells y el sheriff Hank Keoug, tienen que soportar a Kelly Scott, una guapa paleontóloga a la que no le gusta la naturaleza, y a Hector Cry, un rico catedrático de mitología.