Tras haber perdido la vista en una explosión, el capitán Fausto contrata a un joven, que llama Ciccio, para que lo ayude en las tareas cotidianas. Fausto se muestra siempre agresivo, cínico y sarcástico para esconder su amargura. Sin embargo, sigue siendo un gran seductor de mujeres, a las que reconoce a través de sus perfumes. Ciccio aprende a conocer a Fausto y su carácter irascible.

Durante un viaje, Ciccio descubre en la maleta de Fausto una foto de Sara. La joven mujer espera, desde hace muchos años, que Fausto le declare su amor. Pero el objetivo del viaje es otro…