Manuela abandona su pueblo andaluz y se instala en Madrid, dispuesta a triunfar y comerse el mundo. Accidentalmente conoce a un compositor, Eduardo, que le proporciona la primera ocasión para introducirse en el mundo de la canción. A medida que Manuela va consiguiendo éxitos, Eduardo tendrá que competir por las atenciones de Manuela con hombres mucho más ricos y poderosos que él.