Burt Simpson es un policía divorciado, deprimido y harto de su trabajo. Su única razón de vivir es su hijo Dougie, a quien sueña con poder mandar a la universidad de Harvard algún día. Pero, de repente, la existencia de Burt, tan comedida y mediocre, se ve envuelta en un verdadero torbellino.

Una semana antes de la jubilación, se le comunica por error, que sufre una enfermedad para la cual no existe tratamiento alguno. Burt descubre que su seguro de vida sólo es válido si muere en acto de servicio...