A las puertas de la plaza de toros de Málaga acampan dos torerillos, "Calero" y Juan Medina, con el propósito de llamar la atención, a fin de que se les contrate. Se promueve una campaña de prensa a favor de los aspirantes a toreros.
Juan, que había dejado la compañía de una banda de ladrones por la de "Calero", es conocido por éstos por las fotografías de los periódicos, y le proponen secundar sus planes en