Divorciada y con ganas de venganza, Susan planea matar a su ex-marido, Paul para cobrar una sustanciosa póliza de seguros. Para ello, pide ayuda a su amante Sam, que a su vez recluta a dos perdedores que le deben un favor, Steve y Bill.
Su inexperiencia como asesinos les lleva al fracaso: sólo consiguen enviar a Paul al hospital. Para acabar el trabajo contratan un matón, Bob. La última incorporación al plan es una atractiva y alocada peluquera. La conspiración más disparatada de la historia criminal se pone en marcha.