Bobby O'Grady tiene treinta y tres años y va muy deprisa hacia ninguna parte. Bebedor y ladrón de coches con carácter, vaga por la vida con sus amigos del barrio, peleando, apostando, jugando al hockey, robando casas de 'yupies' y perdiendo el tiempo en el pub local.
Nacido y criado en el barrio iralndés de Boston, Charlestown, Bobby y sus amigotes (su diminuto compañero Mouse Murphy, el ex-taxista Digger Bruce, el orejotas Red Doherty y su sufridora amiga Katy O'Connor) no pueden imaginarse la vida fuera de las rígidas limitaciones de su vecindario obrero.