Francia, siglo XVIII: una extraña criatura aterroriza a los campesinos, dejando a su paso cadáveres mutilados. En 1766, recién llegado de América, Grégoire de Fronsac es enviado por el rey Luis XV para encontrar a la fiera e identificarla.
Le acompaña un misterioso indio que le salvó la vida. Cuando llegan a la región de Gévaudan, Fronsac no manifiesta un entusiasmo desbordante y se muestra abiertamente escéptico ante la verdadera existencia de un monstruo.