Empezó su carrera en 1935 y se especializó primero en comedias como Mil Liras al Mes, pero pronto se impuso en registros dramáticos, como Tiempos Pasados o Luz en las Tinieblas.
Después de la guerra, firmó un contrato con David O. Selznick y se instaló en Hollywood. A pesar de dos títulos muy importantes, El Proceso Paradine y El Tercer Hombre, esta estancia se puede considerar como un fracaso.
Cuando volvió a Italia, alcanzó la cima de su carrera en Senso de Luchino Visconti. Hizo el resto de su carrera entre Francia e Italia, en títulos como El Grito (Antonioni), Les Bijoutiers du Clair de Lune (Roger Vadim), Una Larga Ausencia (Colpi). Apareció en películas importantes con papeles secundarios como Edipo, el Hijo de la Fortuna (Pasolini), La Estrategia de la Araña o La Luna (Bertolucci): Siguió paralelamente su carrera teatral con Ibsen, Pirandello o Miller.