Samuel L. Jackson stá considerado como uno de los actores más trabajadores de Hollywood y una estrella indiscutible. Dejó una marca imborrable en la historia del cine norteamericano dando vida a Jules, el matón filosófico de Pulp Fiction, de Quentin Tarantino. En medio de la aclamación unánime de la crítica, fue nominado al Oscar, al Globo de Oro y al BAFTA al mejor actor de reparto.
A principios del 2005, Jackson triunfó en taquilla y ante la crítica especializada con Coach Carter (Entrenador Carter), donde daba vida a un entrenador de baloncesto real de un instituto. Esta película inauguró el festival de cine de Palm Springs, donde Jackson recibió el premio a toda una carrera como actor. Más tarde obtuvo el NAACP al Mejor Actor. Su más reciente trabajo ha sido el thriller Serpientes en el Avión, y próximamente aparecerá en Black Snake Moan, de Craig Brewer. Es la historia de un guitarrista de blues (Jackson) que intenta redimir el alma de una ninfómana. En uno de sus más dramáticos y vulnerables papeles hasta el momento, Jackson se sumergió en el mundo del blues y aprendió a tocar la guitarra.
Su estilo inconfundible y sus potentes interpretaciones se han plasmado en una larga lista de exitosas y variadas películas, entre las cuales destacan: Los Increíbles, la trilogía de La Guerra de las Galaxias, S.W.A.T. Los Hombres de Harrelson, Al límite de la Verdad, Shaft, El Protegido y Eve’s Bayou (de ésta última también fue el productor). Otros títulos de su filmografía incluyen El Color del Crimen, Un país en África, El Jefe y Jackie Brown, su segundo filme con Tarantino, por el que obtuvo una nominación al Globo de Oro y el Oso de Plata al Mejor Actor en una comedia, en el festival de Berlín. Fiebre Salvaje, de Spike Lee, le supuso el premio al Mejor Actor de Reparto en el Festival de Cannes, así como el de la asociación de críticos cinematográficos de Nueva York.