René Clair descubrió el talento de Claude Rich en los años 50 y le dio su primera oportunidad en la pantalla en Les Grandes Manoeuvres.
Nacido en Estrasburgo, siempre ha disfrutado de éxito en la pantalla, pero su amor por el teatro y la escritura también le han tenido ocupado en los escenarios. Perfeccionó su arte escribiendo y actuando en Un Habit Pour l'Hiver, Le Zouave, Une Chambre sur la Dordogne y Pavane pour une Infante, todas ellas obras teatrales de gran éxito. Delante de las cámaras representa tanto a personajes dulces como trágicos con igual facilidad.
Ganó un Cesar en 1993 por su papel en Le Souper, de Edouard Molinaro. Ha obtenido críticas extraordinarias por sus afinadas actuaciones en Capitán Conan o La Hija de D'Artagnan, ambas dirigidas por Bertrand Tavernier, La Bûche, de Danièle Thompson, y Lautrec, de Roger Planchon.