En Shadrach encarna a Paul Whitehurst a la edad de diez años, el aislado e hijo único que busca alivio contra la sombra que supone la enfermedad terminal de su propia madre entre los aparentemente despreocupados Dabney.
A los siete años, Scott vio un programa ”sobre cómo se hacen las películas“ (making off) en televisión y supo que quería ser actor. Mientras los ruegos a su madre para ser actor no eran oídos, su persistencia le llevó a la biblioteca a buscar libros sobre como comenzar en su trabajo. Las fotografías le condujeron a hacer de modelo, luego a los anuncios y a actuaciones en All my Children y The Guiding Light, de la televisión diurna.
Todos los planes para su gran fiesta de celebración de su noveno cumpleaños se suspendieron rápidamente al recibir la tercera y última llamada para leer el papel de Paul. Pero una vez más su decisión resultó premiada. ”Seguía buscando un chico del Sur“, dice Susanna Styron sobre su decisión de contratar a Scott. ”Pero mientras continuaba haciendo entrevistas, no hacía más que volver a ver la cinta con su audición y me alegro mucho de haberlo hecho. Cuando Scott comenzó el rodaje, estuvo fantástico y ahora creo que es un brillante actor.“
Aunque el volar a Wilmington resultase el primer viaje de Scott en avión, una madurez extraña para su edad se intuye cuando relata que ”lo mejor de actuar en Shadrach es la gente y la experiencia que adquieres y, en cambio, la parte más dura son las largas esperas y tener que levantarse tan temprano“. Se exalta al hablar de todo lo aprendido al trabajar con Harvey Keitel. Desde las indicaciones técnicas sobre ”cómo morderse la lengua de determinada manera para lograr mantener una expresión grave“, hasta sentir una comodidad y una libertad al actuar, que Scott resume como ”si sintieras un picor y simplemente te rascaras“.
Scott vive con sus padres en Middleton, Connecticut, y en octubre de 1997, inició el 5º curso de la escuela primaria.