Con el uso de mezclas y sonido eclécticos Revell se ha convertido en uno de los más inovadores compositores del mundo. El responsable de la música de Aeon Flux se dio a conocer con la escalofriante banda sonora del thriller australiano Calma total, de Philip Noyce. Desde entonces ha proseguido su trayectoria en filmes de directores tan prestigiosos como John Woo, Wim Wenders, Robert Rodriguez, Ted Demme y Michael Mann. Nacido en 1955 en Auckland, Nueva Zelanda, Revell se graduó en economía y política por la University of Auckland.
Gran observador tanto de la música tradicional étnica como de los sonidos de la naturaleza, Revell inició su carrera como compositor de bandas sonoras tras recoger ritmos de vocalizaciones de pacientes de un hospital psiquiátrico australiano, donde trabajaba de ordenanza. Incorporó las grabaciones de los pacientes a su música en un temprano ejemplo de uso creativo del sonido, rasgo que se convertiría en característico de sus posteriores composiciones para películas. Sus experimentos con grabaciones de insectos y de maquinaria industrial le llevaron a crear la banda de sonido industrial SPK. La teatralidad cinemática era parte esencial de su espectáculo en directo, con proyecciones de diapositivas e imágenes de intervenciones quirúrgicas, y actores escupiendo fuego y aporreando bidones de petróleo. El inusual sonido de aquel grupo convenció a los directores George Miller y Philip Noyce para contratarle para Calma total, donde creó una tensa atmósfera de pánico y amenaza con espantosos efectos de respiración, percusión tribal y un coro sampleado. Aquella música le hizo merecedor del premio de la Academia Australiana a la mejor banda sonora.
Para el thriller de fin de milenio Días extraños, Revell mezcló efectos new age con sonidos de oriente medio. Voces femeninas fantasmagóricas, piano y cuerdas proporcionaron el ambiente etéreo y clásico elegíaco apropiado para el thriller visual de culto El Cuervo, para el que también colaboró con Jane Siberry en la creación de la balada It Can’t Rain All the Time. Compuso una potente banda sonora en el clásico y vampiresco filme de Robert Rodriguez Abierto hasta el Amanecer, con lo que se demostró a sí mismo que era más que capaz de trabajar el grandilocuente estilo de Korngold y John Williams cuando la ocasión lo demandaba.
Ritmos heavy industriales dieron color a la película Diario de un Rebelde, protagonizada por Leonardo Di Caprio, y animó el entorno de Nueva Orleans de Blanco Humano, con una fusión de jazz-blues y potentes voces sobre la orquestación incidental de la cinta. Para aquella composición, llegó a viajar al Japón para grabar el sonido de los tradicionales tambores Kodo. Acompañó delicadamente el entorno suburbano de La Mano que mece la Cuna con una melodía en tono bajo para flauta y cuerda, y aportó un astuto entendimiento de los elementos jóvenes y místicos de la película Jóvenes y Brujas.
Uno de sus trabajos más singulares es la profunda y lírica Hasta el Fin del Mundo, en la que mezcla texturas orquestales de matices clásicos con sonidos que emulan a las ballenas y con las voces de los indígenas de Papua-Nueva Guinea. Revell reanudó su colaboración con el director Noyce para la potente adaptación a la gran pantalla de la serie El Santo. Revell obtuvo el galardón a la mejor música en el festival de Venecia por la banda sonora de La Caja China, de Wayne Wang. Antes de componer la música de los dramas de Carl Franklin Toda la Verdad y A Contrarreloj, Revell completó la banda sonora de trepidante acción de la cinta de suspense El Negociador, con Samuel L. Jackson y Kevin Spacey, y trabajó en el inteligente análisis del terrorismo de Edward Zwick Estado de Sitio, en El Dilema (The Insider), de Michael Mann, y en el thriller de ciencia ficción Planeta Rojo.
Además de componer bandas sonoras para dramas oscuros, Revell ha demostrado su destacable diversidad de registros en películas de otros géneros, como la comedia juvenil Menudo bocazas, Blow, de Ted Demme, el thriller militar de la 2ª Guerra Mundial Below, de David Twohy, y la comedia Human Nature, de Michael Gondry. Asimismo, es el compositor de las bandas sonoras de grandes éxitos taquilleros, como Tomb Raider, el thriller de acción Daño Colateral, de Andrew Davis, y Daredevil.
Habiendo demostrado que su sonido puede aplicarse a numerosos géneros y plataformas, Revell compuso la música de la primera temporada de CSI: Miami, con lo que ayudó a la serie a convertirse en un éxito inmediato para la CBS, bajo la producción de Jerry Bruckheimer.
Los últimos trabajos de Revell incluyen la adaptación de Robert Rodriguez del cómic de Frank Miller Sin City, Shark Boy and Lava Girl in 3D, también de Rodriguez, The Fog, de Rupert Wainwright, Harsh Times, de David Ayer, y Goal, de Danny Cannon.
Revell recibió recientemente el premio Richard Kirk de BMI a toda una trayectoria, un galardón que se concede anualmente por la labor de toda una vida a un compositor, por su excelente trabajo y por sus contribuciones a la música del mundo del cine y de la televisión. Revell se une así al grupo de los anteriores premiados, entre los que se encuentran grandes nombres como Jerry Goldsmith, John Williams y Hans Zimmer.