Este húngaro de nacimiento trabajó como periodista en una revista de cine, antes de empezar a realizar en 1914. Con su compañero Michael Curtiz, será uno de los pioneros del cine húngaro. Sus dos hermanos, Zoltan y Vincent, respectivamente cineasta y decorador, formarán también parte de la aventura. La dictadura le obligó a instalarse en Viena y, en 1922, se fue en Berlín.
En 1927, decidió irse a Hollywood y se convirtió rápidamente en un especialista de reconstituciones históricas. En 1930, volvió a Europa, primero a Francia y luego en los estudios de Paramount en Gran Bretaña. Dos años más tarde, creó su propia productora, la London Films Production.
Uno de los mayores éxitos de la compañía fue La Vida Privada de Enrique VIII, dirigida por él mismo y protagonizada por Charles Laughton. Produjo obras que fueron grandes hitos del cine británico como La Pimpinela Escarlata, El Ladrón de Bagdad, Ser o no Ser, y Vida y Muerte del Coronel Blimp.
Lanzó a numerosos actores y trabajó con directores prestigiosos como Michael Powell, David Lean o Carol Reed. Después de la guerra, debió enfrentarse a la competencia del imperio de Rank. Acabó de producir Ricardo III, la película de Laurence Olivier, antes de morir.