Ha ganado un premio Emmy como estilista (The Josephine Baker’s Story) y tiene más de veinticinco años de experiencia en el cine. Habiendo empezado su carrera con Amargo Despertar, de Vittorio de Sica, en 1973, directores de la talla de Fellini, Visconti, Scorsese, Jewison, Hackford o Altman, han requerido del arte de Aldo Signoretti.
Aldo conoció a la productora de Shadrach, Bridget Terry, hace casi veinte años en Malta, durante el rodaje de Popeye, de Robert Altman. Su amistad fue el principal motivo de la decisión de Aldo para quedarse en los Estados Unidos, después de haber acabado su trabajo en El Abogado del Diablo, de Taylor Hackford, en vez de volverse a su Roma natal.